Milei pidió al Congreso que lo apoye en sus acciones sobre Malvinas: «Con esto no puede haber grieta alguna»

El Presidente reiteró que la causa «no es de un gobierno ni de un partido» y comparó a quienes se oponen a los proyectos con quienes en 1800 «operaban en favor de la corona española»: «Hoy lo hacen por los ingleses».
El presidente Javier Milei volvió a pedirle este miércoles a la oposición que esté «a la altura de las circunstancias» y respalde los proyectos sobre las Islas Malvinas que enviará al Congreso de la Nación. «Con esto no puede haber grieta alguna«, aseguró al reiterar que la causa «no es de un gobierno ni de un partido» y acusó a los opositores de «operar por los ingleses».
«Estaremos enviando en los próximos días el proyecto de ley al Congreso y esperamos que el Congreso los sancione, porque Malvinas es una causa nacional y creo que estamos haciendo honor al General San Martín«, precisó, al tiempo que remarcó: «No es de un gobierno ni de un partido, con esto no puede haber grieta alguna«.
El Jefe de Estado comparó la puja actual por la soberanía en el Atlántico Sur con la gesta de José de San Martín en el siglo XIX. Durante un discurso en la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos señaló que muchas veces el libertador «antepuso sus ideas a los de los propios locales que torcían y operaban en favor de la corona española, que hoy en esta causa lo hacen por los ingleses».
En el mismo sentido, indicó: «Hoy todos los argentinos juntos tenemos que disponer las herramientas con las que contamos para defender nuestra soberanía«. Y agregó que «es necesario remarcar que San Martín no liberó medio continente con discursos, lo hizo con acción efectiva».
«De aquella gesta aprendimos que sin decisión ni ejecución es imposible avanzar en nuestras justas luchas. Porque las declaraciones tienen que estar respaldadas por los hechos y las acciones para no ser discursos vacíos, y la soberanía de un país no debe ser un relato dirigido desde un atril, sino que debe ser construida y defendida en distintos ámbitos», sumó.
Y finalmente selló su alocución con una referencia a cómo San Martín forjó a sus granaderos y «esculpió en el alma de esos hombres un código de humildad, coraje y amor a la Patria»: «Esa misma estirpe, ese mismo coraje, volvió a despertar más de un siglo después en las trincheras de nuestras islas Malvinas«.
Una vez más, enumeró el «conjunto de medidas» anunciado en la cadena nacional que brindó el jueves pasado «para defender nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, sus mares circundantes y sus recursos naturales ante los avances de proyectos petroleros ilegales e ilegítimos». Se refirió al «decreto que agilizará las sanciones contra quienes explotan nuestros recursos sin autorización», el envío al Parlamento de «un proyecto de ley para ampliar las fuerzas de esas sanciones y hacerlas más abarcativas» y «otras herramientas necesarias para fortalecer nuestra capacidad en el Ejército», como «la creación del Consejo de Seguridad Nacional» y «el desarrollo de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego e inversiones en telecomunicaciones».
Sobre las sanciones, consideró que «muchas de las principales empresas de servicios petroleros del mundo ya se pronunciaron a favor de nuestro justo reclamo» porque «saben que participar en Vaca Muerta, una apuesta segura y rentable en territorios soberano, vale más que arriesgarse en una cuenca en disputa«. Y concluyó que «nada de esto es casualidad» sino «producto de medidas concretas que hemos tomado como gobierno» para poner en valor el yacimiento neuquino. «Es gracias al RIGI, gracias a haber modificado la ley de Hidrocarburos, gracias a haber abierto la economía, gracias a una política fiscal-monetaria sólida. Es gracias a haber pagado nuestras deudas y gracias que el mundo vuelve a creer en la Argentina», agregó para reforzar: «Si no hubiéramos hecho nada de esto, defender nuestro reclamo soberano con herramientas económicas y diplomáticas simplemente no sería posible, y Argentina se vería relegada, como sucedía en el pasado, a vociferar reclamos que el resto del mundo le daba igual tomar por válidos o no».
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