Efecto Malvinas: se hundieron 20% las acciones de Rockhopper, una de las petroleras que quiere operar en las islas

La empresa británica enfrenta nuevas dificultades para avanzar con el yacimiento del proyecto Sea Lion tras la salida de dos contratistas, en medio de las sanciones argentinas y una disputa judicial.
Rockhopper, una de las petroleras que busca desarrollar el proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, sufrió este lunes una caída de alrededor del 20% en la Bolsa de Londres, luego de que dos contratistas abandonaran el plan. La empresa ratificó que continuará con el desarrollo del yacimiento.
El desplome se produjo después de que la estadounidense Halliburton y otra compañía se apartaran de la iniciativa. Rockhopper informó que trabaja junto con Navitas, operadora y socia del proyecto, para reemplazar a las empresas que incumplieron sus acuerdos.

«Está tomando medidas para sustituir a dos contratistas que han incumplido el acuerdo y que seguirá actuando para realizar los ajustes necesarios«, señaló Rockhopper al reproducir un comunicado de Navitas. La firma también sostuvo que Sea Lion continúa «con el pleno apoyo del Gobierno de las Islas Malvinas y del Gobierno del Reino Unido«.
La baja accionaria profundizó el retroceso de los papales de la petrolera, que entre jueves y viernes había perdido 8,13% de su valor tras presentar su informe semestral. En septiembre, además, sus títulos habían caído cerca de 18%, en medio de las sanciones anunciadas por el Gobierno de Javier Milei contra empresas que operen en el área sin autorización argentina.
Rockhopper tiene el 35% de Sea Lion y prevé comenzar las perforaciones a principios de 2027. La primera etapa contempla 11 pozos y apunta a iniciar la producción durante el primer trimestre de 2028, con una meta de hasta 55.000 barriles diarios.
El proyecto también enfrenta un frente judicial en Argentina. La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, hizo lugar a una medida cautelar presentada por excombatientes de Malvinas y ordenó a Rockhopper y Navitas suspender las actividades de exploración en el yacimiento.
En su último informe, Rockhopper reconoció que las medidas y amenazas del Gobierno argentino contra empresas y personas vinculadas al sector hidrocarburífero de las islas generaron mayor atención mediática y política. La incertidumbre sobre el futuro de Sea Lion volvió a trasladarse así a la cotización de la compañía.
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