Política y Economía

Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central: los 6 ejes del proyecto que obtuvo media sanción

Diputados aprobó la normativa girada por el presidente Javier Milei, que la considera una de las leyes centrales de su segundo tramo del mandato hasta 2027. Cuáles son las modificaciones claves que pasaron a revisión del Senado.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) quedó a un paso de estrenar una nueva Carta Orgánica, la ley que regula el funcionamiento de la máxima autoridad monetaria del país. La reforma que impulsa el presidente Javier Milei apunta a cortar de raíz el financiamiento del Tesoro con emisión, una de las vías consideradas históricamente como combustible de la inflación.

En una maratónica sesión, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La iniciativa, una de las leyes centrales del segundo tramo del mandato presidencial hasta 2027, ahora pasará al Senado. «Un paso fundamental para erradicar la inflación de la vida de los argentinos», celebró Milei en su cuenta de X, sobre la propuesta que posee cambios nucleados en seis ejes .

El primero redefine la misión del organismo: preservar el valor de la moneda pasa a ser su función única, primaria y fundamental. Así se abandona el esquema de objetivos múltiples vigente desde la reforma de 2012, que sumaba a la estabilidad de precios el fomento del empleo y el desarrollo económico con equidad social.

El segundo punto nodal prohíbe de manera explícita el financiamiento del Tesoro Nacional. El BCRA ya no podrá otorgar adelantos transitorios al Gobierno, prestar a las provincias, a la Ciudad de Buenos Aires o a los municipios, ni comprar títulos públicos en el mercado primario. Según los fundamentos del proyecto, con el régimen anterior la administración pudo haber girado hasta $36,6 billones por esa vía, más del 80% de la base monetaria actual.

El tercer eje veda la creación de nuevas Letras Intransferibles, el instrumento con el que el fisco se quedó con reservas del Central a cambio de deuda sin valor de mercado. El saldo pendiente asciende a USD 69.400 millones, y el proyecto fija un régimen transitorio para cancelarlo: hasta extinguirlo, parte de los resultados del Banco se destinará a ese único fin.

El cuarto punto del proyecto libertario fortalece la gobernanza de la entidad. La remoción del presidente y de los directores exigirá causales taxativas, como una falta grave y manifiesta en el ejercicio de sus funciones, y la aprobación de ambas cámaras del Congreso con mayoría de dos tercios. Además, desaparece la comisión bicameral creada en 2010 para el intento de desplazar a Martín Redrado y el representante del ministerio de Economía en las reuniones del directorio.

El quinto ítem clave es el que restringe la distribución de utilidades: solo podrán girarse al Estado ganancias realizadas y líquidas, con exclusión expresa de las que surjan de variaciones del tipo de cambio o del valor del oro. Antes de habilitar cualquier transferencia, las reservas deberán equivaler como mínimo al 50% del capital del Banco, y los fondos solo podrán destinarse a cancelar deuda pública. La ley prevé excepciones acotadas, como escenarios de deflación.

El sexto y último eje endurece el régimen de responsabilidades y sanciones para las futuras autoridades. Quienes, de manera directa o indirecta, utilicen al Banco Central para financiar el déficit fiscal del Tesoro mediante emisión monetaria quedarán expuestos a penalidades que, según lo anunciado por el Gobierno, incluyen penas de prisión.

elCanciller

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