Mundo

Corea del Norte amenazó con responder por la vía militar al creciente rearme japonés: “Nunca seremos un observador pasivo”

Kim Yo-jong, hermana del dictador Kim Jong-un, acusó a Tokio de convertirse en un “Estado de guerra” y citó el reciente ensayo de misiles Tomahawk como prueba de una escalada en el Pacífico.

La influyente hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, acusó este miércoles a Japón de una “transformación en un Estado de guerra”, en momentos en que Tokio refuerza su postura militar en el Pacífico.

Japón se ha ido alejando gradualmente de su condición pacifista de posguerra —adoptada tras la Segunda Guerra Mundial—, aumentando el gasto militar, ampliando sus pactos de defensa y desplegando lanzadores de misiles en sus islas periféricas. El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, dijo el martes que las fuerzas armadas del país necesitan reforzarse “con sentido de urgencia y crisis”, luego de que una nueva evaluación gubernamental —el Libro Blanco de Defensa, aprobado ese mismo día— advirtiera sobre las crecientes amenazas de China, Rusia y Corea del Norte.

En un comunicado difundido por los medios estatales norcoreanos, Kim Yo-jong afirmó que el liderazgo de Pyongyang establecerá opciones militares adicionales, que obviamente se deben a la transformación de Japón”. “Japón, un Estado criminal de guerra, está acelerando su transformación en un Estado de guerra”, sostuvo en el comunicado publicado por la agencia estatal KCNA.

Kim citó como evidencia el reciente ensayo de misiles de crucero de largo alcance Tomahawk por parte de Tokio, así como su participación en mayo en ejercicios liderados por Estados Unidos en Filipinas, como prueba del respaldo de Washington a “movimientos militares peligrosos” en el Pacífico. Según ella, Tokio avanza “hacia la formulación de la posesión de capacidad de ataque preventivo”.

“Nunca seremos un observador pasivo de la evolución militar de Japón, que puede representar una amenaza grave”, advirtió.

La respuesta de Tokio: “Una defensa para prevenir guerras”

Un vehículo de combate tipo 16 de las Fuerzas de Autodefensa de Japón dispara durante un ejercicio conjunto de fuego real con la Marina de Estados Unidos, en medio del creciente rearme japonés que denunció Corea del Norte, en Yufu, prefectura de Oita, Japón, el 28 de junio de 2026. (REUTERS/Kim Kyung-Hoon)

El Ministerio de Defensa japonés se negó a comentar directamente las declaraciones de Kim, pero dijo a la agencia AFP que las capacidades de defensa del país “siguen siendo mínimas” y “no están destinadas a amenazar a otros países”.

“La nuestra no es una defensa para librar guerras, sino para prevenir nuevas guerras, estrictamente limitada a la autodefensa y dentro del marco de nuestra Constitución (pacifista) y del derecho internacional”, señaló en un comunicado.

El ministerio confirmó además que el ensayo del Tomahawk de la semana pasada fue el primero de Japón, y agregó que el país busca adquirir hasta 400 misiles Tomahawk para fines del año fiscal 2027.

Una herida colonial que persiste

Japón ocupó la totalidad de Corea antes de su rendición en 1945, tras la cual la península quedó dividida en dos estados a lo largo del paralelo 38.

El legado de ese violento período colonial sigue pesando en la política exterior de ambas Coreas.

“Si los descendientes del militarismo, que heredaron los genes de la astucia y la agresión, han tomado armas letales en sus manos, algo desagradable va a suceder”, advirtió Kim en su comunicado.

El contexto: rearme japonés y tensiones con China y Rusia

Japón alberga bases militares estadounidenses desde su rendición en la Segunda Guerra Mundial. El país aumentó su gasto militar un 9,7%, hasta los 62.200 millones de dólares en 2025 —equivalente al 1,4% de su PBI, la proporción más alta desde 1958.

China, aliado clave de Corea del Norte, también expresó recientemente alarma ante lo que considera un “nuevo militarismo” japonés. Las relaciones se deterioraron desde que la primera ministra japonesa, la halcón Sanae Takaichi, sugirió en noviembre que una eventual acción china para tomar Taiwán podría justificar una reacción de las fuerzas armadas de Japón. Beijing reclama desde hace tiempo que Taiwán es parte de su territorio y no ha descartado tomarlo por la fuerza.

El propio Libro Blanco de Defensa japonés, aprobado el martes, ya había descrito a Corea del Norte como una “amenaza inminente” para la seguridad del archipiélago, citando los avances de Pyongyang en tecnología de misiles y su creciente cooperación militar con Rusia —una caracterización que la reacción de Kim Yo-jong pareció venir a confirmar.

Pyongyang, por su parte, se ha declarado en reiteradas ocasiones un Estado nuclear “irreversible” desde que la cumbre de 2019 entre el líder Kim Jong-un y el entonces presidente estadounidense Donald Trump colapsó por desacuerdos sobre el alcance de la desnuclearización y el alivio de sanciones.

(Con información de AFP)

Infobae

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba