Incentivo para la recuperación: otorgan beneficios impositivos para la producción industrial hasta fin de año

Descontarán 10% de los tributos nacionales que pagan los fabricantes de bienes de capital; se trata de un régimen implementado por primera vez en 2001, que había vencido en julio de 2023 y aplicará para metales, componentes electrónicos, maquinaria para construcción, industria manufacturera, agro y autopartes, entre otros.
Los elogios que acumula el Gobierno por su interés por ordenar la economía son proporcionales a las preguntas sobre medidas que estimulen la recuperación. En ese sentido, el Ministerio de Economía brindará un estímulo a la producción industrial local hasta fin de año. Según publicó en el Boletín Oficial, dejará de percibir el 10% de impuestos nacionales aplicados a la venta de bienes de capital.
En un Gobierno donde el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ganó gran notoriedad, ahora la gestión libertaria reflotará una vieja herramienta de nombre parecido: el Régimen de Incentivo Fiscal para Fabricantes de Bienes de Capital. Encuentra su origen en un decreto de 2001, precedente a la crisis, y la última vez que había sido aplicado fue durante el mandato presidencial de Alberto Fernández. De hecho, su vigencia había vencido en julio de 2023 y ahora el Ministerio de Economía lo revitalizó hasta el 31 de diciembre.
La disposición 28/2024 de la Subsecretaría de Política Industrial, a cargo de Daniela Ramos, estableció reducir “en 10 puntos porcentuales y hasta el 31 de diciembre de 2024″ los impuestos nacionales detraídos del precio de venta de productos de bienes de capital.

Según la normativa, los productores que busquen aplicar para este beneficio deberán anotarse en un registro coordinado por la Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial.
El anexo al que refiere la disposición oficial incluye todos los bienes de capital aceptados en el Régimen de Incentivo Fiscal para Fabricantes. En este sentido, se encuentran habilitados los productos metálicos, componentes electrónicos, productos informáticos, bombas, compresoras, grifos, válvulas, hornos, maquinaria para construcción, para el agro, para la actividad manufacturera, y carrocerías y autopartes.
Precisamente, varios de estos bienes representan a sectores de la actividad económica afectados por la crisis. Un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) introdujo el término de “caída sistémica” para aludir a sus consecutivos indicadores negativos.
Según Adimra, se observan, al mes de junio, caídas interanuales en las cadenas de valor de petróleo y gas (6,4%), en la de energía eléctrica (14,3%), en la minera (11,1%), de carrocería y remolques (15,5%), la producción de equipos y aparatos eléctricos (17,1%), de equipamiento médico (15,7%), y en la actividad de la fundición (24,7%).
Ante estas cifras, un empresario del sector dijo a LA NACION que “recuperar la caída de todo 2024 hacia fines de año sería el escenario ideal”.
En paralelo, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, describió que no tiene demasiadas expectativas de cambio para lo que queda del año, dado que no avisora demasiadas variaciones. El sector de la construcción presenta estadísticas con datos positivos y negativos. Sobre estos últimos, todavía reporta pérdidas de 100.000 puestos de trabajo, pero la construcción de viviendas creció 3,2%.
LA NACION



